Mercantil

Ejercicio abusivo del derecho de separación por la falta de distribución de dividendos

11/05/22

El presente artículo tiene por objeto la elaboración de un comentario Sentencia núm. 38/2022 de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, de 25 de enero.

  1. Antecedentes de hecho

La parte actora es titular de un total de 6.518 participaciones sociales de la mercantil Autobuses de Lujua, S.L. (en adelante, la “Sociedad”), lo que supone un 16,29625% del capital social de la misma. Así, durante los ejercicios de 2004 a 2015, la Sociedad repartió dividendos a sus socios, reparto que cesó el día 15 de junio de 2017, en junta general, en la cual se acordó que los beneficios propios irían destinados a reservas voluntarias.

Frente a esta decisión, la parte actora votó en contra de la decisión de no distribución de dividendos, haciendo constar su disconformidad al respecto. Así, teniendo en cuenta el porcentaje de capital social del socio disconforme, la Sociedad finalmente decidió convocar junta general extraordinaria el 21 de junio de 2017, seis días después de la anterior, para debatir sobre un posible reparto de dividendos.

Sin embargo, en fecha de 30 de junio de 2017, y estando ya convocada la nueva junta referida, la parte actora remitió burofax ejercitando su derecho a separación por la falta de reparto de dividendos. Posteriormente, en la junta general extraordinaria de 12 de julio de 2018, apenas 12 días después del burofax, la Sociedad acordó la distribución de dividendos, negándose la parte actora a su recepción.

Así las cosas, la parte actora interpone demanda ejercitando su derecho de separación por la falta de distribución de dividendos del ejercicio de 2016, oponiéndose la Sociedad argumentando que, teniendo en cuenta la alta participación de la actora en el capital social, acordaron la distribución el día 21 de julio de 2017, rechazándose esta opción por la demandante.

  1. Objeto de la resolución

El Tribunal Supremo dilucida, en sede de casación, sobre si el socio ha ejercitado correctamente su derecho de separación por la falta de distribución de dividendos del ejercicio de 2016 o si, por el contrario, ha obrado con mala fe, ocultando bajo el pretexto de la separación por la no distribución una intención subyacente de separarse, en cualquier caso.

  1. Pronunciamiento del Tribunal Supremo

Teniendo en cuenta los antecedentes de hecho, el Tribunal Supremo decide desestimar el recurso de casación interpuesto por la parte actora, entendiendo que en su ejercicio del derecho de separación del socio por la no distribución de dividendos, previsto en el artículo 348 bis del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital (en adelante, LSC), hubo mala fe, por cuanto su verdadero interés no era la referida distribución, sino la separación del socio a toda costa.

En este sentido, nuestro Alto Tribunal se adhiere a los argumentos esgrimidos por la Audiencia Provincial de Vizcaya, consistentes en justificar el ejercicio abusivo del derecho de separación por falta de distribución de dividendos.

Así las cosas, la finalidad del artículo 348 bis LSC, dice la sentencia, es posibilitar la salida del socio minoritario perjudicado por una estrategia abusiva de la mayoría, consistente en no repartir dividendos pese a que concurran los requisitos legales para ello. Sin embargo, no se ampara la situación opuesta, para el caso de que, con el pretexto de la no distribución, se pretenda eludir por el socio minoritario sus deberes de buena fe con la sociedad; en este caso concreto, las actuaciones llevadas a cabo por el socio consistentes en su negativa a aceptar el dividendo, habiendo sido acordada su distribución por junta general convocada con anterioridad a la presentación de la demanda, y donde figuraba en el orden del día el debate sobre el reparto de estos dividendos.

En consecuencia, el hecho de que el demandante, sabiendo que se iba a celebrar junta general y se iba a debatir sobre la distribución de beneficios, presentara demanda, camufla una intención oculta de separarse a toda costa, y siendo su intención aparente de obtener el dividendo un mero pretexto para separarse de la sociedad y liquidar su participación, en cualquier caso.

En otras palabras, el fin tuitivo del artículo 348 bis LSC no es proteger el derecho del socio a la separación, sino el reparto de los dividendos. Por tanto, el ejercicio del derecho por la parte actora va en contra de las reglas de la buena fe y, en sí, contra la finalidad del precepto invocado.

  1. Conclusiones

Las conclusiones de la sentencia comentada son las siguientes:

  • El derecho de separación del socio por la no distribución de dividendos (art. 348 bis LSC) tiene como finalidad la salida del socio minoritario perjudicado por una estrategia abusiva de la mayoría, la cual consiste en no repartir dividendos aun concurriendo los requisitos legales para ello.
  • El precepto comentado no contempla ni protege la situación inversa, es decir, que, bajo el pretexto de la falta de distribución del beneficio, el socio minoritario pueda evadir sus deberes de buena fe para con la Sociedad
  • Así, la finalidad del referido artículo 348 bis LSC no es la protección del derecho del socio a separarse de la Sociedad, sino que se impulse el derecho al reparto del dividendo, facultando al socio a separarse para el caso de que la mayoría decida, por estrategia, la no distribución de beneficios.
  • Por tanto, todo ejercicio de separación por distribución de beneficios que tenga como intención subyacente la separación, sin pretender en sí la referida distribución, es contrario a las reglas de la buena fe y no está amparado por la normativa societaria.